La danza contemporánea vive un momento de auge en su exposición pública y se debe a su arribo a medios de amplio alcance como el cine y la televisión. Ahora se puede ver este arte no sólo en teatros o plazas públicas, sino en el sillón en casa o en complejos cinematográficos de alta tecnología.
Desde el flanco de la televisión la danza contemporánea ha encontrado un espacio de seducción en Canal 22, que ha consolidado en unas semanas el primer reality show dedicado a esta disciplina en México titulado ÓperaPrima@elcolectivo, tercera edición que en temporadas anteriores estuvo dedicada a la ópera y al ballet.
El programa, más allá de presupuestos y recursos técnicos, es impecable y entretenido. Ha logrado captar los azares y belleza de la danza contemporánea y sus hacedores. 20 bailarines han desplegado su talento y poco a poco ha habido eliminados.
ÓperaPrima@elcolectivo tiene su “gala” cada domingo a las 21 horas por Canal 22 y no sólo muestra la competencia; evidencia el desarrollo de coreografías, ensayos y montajes, y explica la danza contemporánea en voz de quienes se dedican a ella.
Videodanza, danza-teatro, danza en la calle… ello y la información sobre la historia de este arte que se puede leer en la página oficial del reality www.canal22.org.mx/operaprima/ ayudan a la aspirada formación de públicos, que al menos en las redes sociales apenas comienza la transmisión empiezan a expresarse.
Y es de destacar el éxito en taquilla del documental en 3D Pina, de Wim Wenders. Tanto la figura de la coreógrafa germana Pina Bausch, cuya obra es revisada en este estupendo filme, como la del reconocido cineasta alemán seguro han contribuido a atraer público; pero más allá de todo es evidente que la gente se ha volcado a ver la “rara” danza contemporánea.
Pina es el documental extranjero más visto hasta ahora en México con siete mil asistentes en su primer fin de semana. Habría que contextualizar la hazaña si se precisa que Pina contó sólo con 12 copias en la ciudad de México, que después de tres semanas de exhibición sigue en cartelera con salas llenas y que “compite” con megaestrenos como Los Vengadores.
La danza contemporánea, pues, está de moda y sus actores podrían aprovecharlo para atrapar definitivamente a espectadores que, parece, ya han cambiado el recelo por la curiosidad y el deseo.
(Texto para El Día, mayo de 2012)






